Noticias Electrónicas

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martes 27 de noviembre de 2007

Homenaje a Sash!


El próximo jueves, el histórico dj y productor alemán Sash! viene a pinchar a Madrid en una fiesta de Máxima FM. Lo he escuchado esta mañana en la radio y al oir algunas de sus canciones me han venido a la mente todas aquellas imágenes de la infancia en la que Sash! fue una de mis referencias musicales. Su electrónica siempre ha sido comercial, pero hay varios temas de Sascha Lappessen que son, más que buenos, emocionantes. Desde la archiconocida Mysterious Times a la "technera" Encore une fois, o la sobrecogedora Just Around the Hill. Sonidos que pusieron una banda sonora a mi adolescencia y que, diez años después (cómo hemos crecido) siguen muy vivos.

Por eso no podía resistir hacer mi pequeño homenaje a este artista, que tanto nos ha hecho emocionarnos, y a toda la gente que sinceramente hemos disfrutado con él. Y es que, ¿que hay mejor en el mundo que la buena música?
Estos son sus, para mí, mejores temas, aunque también me dejo unos cuantos.

jueves 25 de octubre de 2007

El tiempo pasa, pero la música sigue

Madre mía, como pasa el tiempo...

Parece que fue ayer cuando escribí la última vez en este blog, pero miro la fecha y ya han pasado más de dos meses. En mi último post, venía de disfrutar el desparrame agosteño del Creamfields, y ahora afronto éste con el invierno de Madrid por delante y la melancolía a flor de piel.
En todo este tiempo, me han renovado en mi trabajo y me he despedido de mis compañeros. Comienzo una nueva vida sin darme cuenta de ello.
Pero la música me sigue acompañando, siempre. Como no tengo internet en casa, aprovecho cada fugaz visita a mi tierra para empaparme (además de mi familia y mis amigos) del internet, que todo lo sabe y todo lo puede. Mi último descubrimiento son los mágicos Digitalism, unos alemanes con algunos temas más indies que los de las plumas, pero que en el fondo son electro puro. Por eso, se les llama "indie electro".

Con ellos, también me he imbuído de Modselektor, también alemanes y también fascinantes. Más eclécticos, más influidos por el drama, el ragga y demás sonidos de las Islas Británicas.

Son sólo dos ejemplos de la escena alemana, posiblemente la más creativa hoy en día. En fin, dos grupos de los que recomiendo su explore.

Digitalism son los pijillos. Mode, los chulillos.



MODESELKTOR-MY MOSQUEE IS MY CATHEDRAL: http://uk.youtube.com/watch?v=iM3nNdvJwic
MODESELEKTOR EN CREAMFIELDS VILLARICOS 2007: http://uk.youtube.com/watch?v=awfNDl8DaEM

viernes 17 de agosto de 2007

Crónica del Creamfields 2007 (parte 2)

Trentemoller (con dj T.O.M.)y Modeselektor pincharon a la vez, el primero en el escenario Movistar y el segundo en el San Miguel, los dos más grandes. Trentemoller, como decía antes, comenzó ofreciendo una sucesión de pitos e innovación acústica inapropiada para las cuatro de la mañana, sobre todo porque los allí presentes requeríamos cañita brava para mover el esqueleto. Con el tiempo se fue animando y al final ofreció una buena sesion, pero bajo mi punto de vista sin energía, falta de contundencia. El techno está muriendo, y en el Creamfields 2007 pudimos apreciarlo: qué difícil es encontrar a alguien que nos haga bailar como locos. Los sonidos suaves influidos por el minimal están a la orden del día.

Quien sí aporto cosas fueron Modeselektor, formado por tres personas pinchando y que aplicaba a su electrónica buenas dosis de voces rayando el hip hop o el ragga, sonidos electro y scratches. Su set fue muy oscuro, muy interesante.

A las 6 de la mañana llegó Rex the Dog. Era uno de mis esperados y su set de una hora no defraudó. Acompañado por las imagenes del perrito que le han hecho famoso, con él llegó el electro divertido e incluso pasteloso, una música que te hace feliz. Decían que no es un buen dj, pero su sesión pareció de una ejecución perfecta sin complejos.: sin alardes, sólo buscaba hacernos bailar. Y vaya si lo hizo. Bajo la carpa microclima que ya estaba semidesierta (a las 6 de la mañana fue cuando realmente me di cuenta de que la mitad de las 30.000 personas que fuimos al Creamfields se habían pirado, quizás después de Prodigy hubo una gran desbandada) Rex hizo sufrir aún más nuestros callos. Se esperaba su remezcla de "Tony de Beat", the The Sounds, y casi al final se la marcó. Un gran tema y un momento de éxtasis musical difícil de olvidar.

Fue una pena tener que dejar a Rex 10 minutos antes de que acabara, pero la cita era ineludible: Miss Kittin. La francesa perdió el año pasado sus maletas con los discos viniendo a Villaricos, y tuvo que pinchar durante dos horas con los cedés de su portacedé, toda una putada (y no le salió una mala sesión, aunque de temas que ya había hecho sonar como nuevos en su Sonar de 2005). Este año, la buena de Caroline Hervé se levantó a las 6 de la mañana, se duchó, se tomó un vaso de leche y se puso a pinchar a las 7, con el sol saliendo, ante no menos de 4.000 almas. Eso es empezar el día con buen pie. Su set estuvo bien, aunque bajo mi punto de vista también algo falto de contundencia, una crítica que hago a casi todos. Pero bueno, Miss Kittin sabe conectar con el público, y a las 8 y media eso es importante. Su sesión me terminó de dejar k.o. por completo, y es que 14 horas bailando sin parar no son moco de pavo.

Al final me quedé con el regusto de haberme perdido alguna actuación que hubiera molao, y sobre todo de haber ido a Prodigy. Un año más acabamos a las 9 y pico directos para la playa. Esta es otra de las grandezas del Creamfields, claro, acabar la fiesta y poderte ir al chiringo de la playa a tostarte o a la multitud de raves del pinar a seguir bailando si quieres. Nosotros es lo que hicimos, pero eso ya es otra historia.

lunes 13 de agosto de 2007

Creamfields 2007: Crónica de una fiesta anunciada

Por fin llegó el festival electrónico del sur y todo lo que un evento de estas características propone: buena (y no tan buena) música, calor, polvo, gente chunga, colegas, playa y piernas partidas de tanto bailar.

La fiesta comenzaba a las seis de la tarde, pero como no te dejaban salir hasta las 2 si entrabas era un poco pronto pa entrar, así que nada mejor que quedarse tomando un Brutal&Limón hasta que llegue la hora. Con la emoción en el cuerpo nos dirigimos hacia el recinto donde Mistress Barbara nos recibió con una sesión inesperada por su parte, bastante entretenida y suave, acorde con las 10 y media de la noche que eran, la hora a la que siempre te estás duchando para salir.

La primera decepción para mí fue no ver a WhoMadeWho, un grupillo popero, pero en cuanto llegó Basement Jaxx (en la foto) todo se olvidó: con ellos llegó el soul, el funk, el disco, el house, los ritmos latinos y hasta el ska. Todo dentro de una actuación simplemente espectacular, de una banda multicolor donde cada uno hacía su función y siempre a la perfección. Los de Brixton descargaron tanta energía que lo menos que podíamos hacer los allí presentes era darlo todo en la tierra polvorienta. Mucho talento, aunque la "generación del cristal" no tenía ni puta idea de lo que sonaba. "Con el peo que llevo, como si me ponen al Fary", decía un chaval que iba, efectivamente, to peo. Ahí queda eso.

Después llegaron la segunda y la tercera decepción, las dos juntas. La primera no ver al negrata Derrick May ni un segundo porque había que coger sitio para Prodigy, más conocido y apetecido por los chavales. La segunda, que esta banda ofreciera el lamentable espectáculo que ofreció. Se esperaba mucho de ellos, pero el sonido no les acompañó (curiosamente, a Basement Jaxx y Front 242, que tocaron en su mismo escenario, se les oyó de puta madre) ni ellos (él, Keith Flint en plan rockstar) estuvieron a la altura. Mucha desidia, mucha desgana y el acústico de Flint por encima de las bases, una locura cuando estamos hablando de Prodigy, que sólo con hacer sonar esos bajos característicos ya enloquece al personal. Sinceramente, me pareció una falta de respeto a sus fans, que quieren a los de Essex por lo que ha hecho por la música. Pero si siguen así, se quedarán solos.

Menos mal que después otro inglés, John Digweed, nos devolvió el buen rollo. Sus sesiones son cañeras a su manera, desde luego muy alejadas del techno. Tiene un estilo que no sabría como calificar y que le hace único, constante pero eficiente. Tras él volvimos a las carpas grandes a ver a Trentemoller, del cual esperábamos buen techno alemán pero que en la primera media hora puso una cinta de algo parecido al ruido de tráfico, pitos y cosas así, hasta que ya cogió el puntillo.

Luego prosigo con la segunda parte a partir de las 4 y media de la mañana.